El nombre indígena de la isla, antes de su conquista en el siglo XV, era Majorata o Maxorata, de donde deriva el gentilicio majorero (originalmente majo o maxo).
En la isla se practican tanto el surf tradicional, deslizándose sobre las olas encima de una tabla, como el windsurf en el que la tabla se desplaza gracias a una vela y como el más reciente kitesurf, en el que la fuerza necesaria para la navegación se obtiene de una cometa. La isla cuenta con numerosas escuelas y cursos dedicados al aprendizaje de estos deportes.
De los tres, los que mayor repercusión tienen a nivel internacional son el windsurf y el kitesurf, principalmente gracias a la celebración anual desde 1985 del Campeonato Internacional de Windsurf y Kiteboarding de Fuerteventura en las Playas de Sotavento, en el municipio de Pájara. En este campeonato se dan cita grandes figuras del mundo del windsurf y kitesurf como el varias veces campeón del mundo Björn Dunkerbeck o la jovencísima kiteboardista catalana, residente en Tarifa, Gisela Pulido Borrell.
Desde 2005 se celebra, en este caso en Corralejo, La Oliva el Canarian Waveriders, circuito en el que participan windsurfistas canarios.
En el momento de la conquista, la isla estaba dividida en dos tribus aborígenes, unos seguidores del rey Guize y otros de Ayose. Los territorios de estas tribus eran Maxorata (al norte) y Jandía (al sur), separados por una muralla (de la que aún se conservan restos) en el istmo de La Pared. El nombre antiguo de la isla, Herbania, hace referencia a esta muralla.
La isla se conocía desde mucho antes que tuviera lugar la conquista castellana. Se habían llevado a cabo una serie de expediciones por parte de mallorquines, catalanes, portugueses, genoveses, etc. ya que las potencias se disputaban el derecho de conquista.